Por: Wen Alessandra
Ella con solo 19 años y una vida por delante, como toda joven de su edad sin querer admitir su realidad y a veces incomprendida, viviendo una vida de ilusiones, decepciones y sufrimiento, conocía como era estar con el corazón roto, volver a recuperarse, comenzar de nuevo aunque con más experiencia, sin querer recordar el pasado, sin querer saber el futuro.
